Lunes  11 de Septiembre de 2017 – 
Pasó de los u$s 572 millones a u$s 307 millones esta semana, su nivel más bajo en cinco meses. De esta forma, retrocede 46,3% contra la semana previa.
La liquidación de divisas por parte de las empresas exportadoras de cereales, oleaginosas y derivados se ubicó en los 307,4 millones de dólares la semana pasada, lo que volvió a evidenciar una desaceleración contra los u$s 572 millones de la semana previa.
De esta forma, retrocede un 46,3% respecto a la semana previa y alcanza su nivel más bajo en cinco meses.
El ingreso de agrodólares viene mostrando fuerte variaciones semana a semana, dado que en algunos períodos de los últimos meses llegó a superar los u$s 600 millones y en otros se ubicó apenas por encima de los u$s 300 millones.
La liquidación de divisas se ve afectada por las inclemencias climáticas y las severas inundaciones que golpean al sector agrícola en las provincias de Buenos Aires y La Pampa.
Si bien no tiene impacto directo en las actuales liquidaciones de agrodólares, este año no se pudieron plantar unas 150.000 hectáreas de trigo en La Pampa, según precisó la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP).
Esas complicaciones en la siembra por las inundaciones tendrán impacto en el ingreso de dólares proveniente de exportaciones agrícolas en 2018, sin tener en cuenta la variación de precios que se de en el período.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan un tercio de las exportaciones argentinas, precisaron este lunes que durante entre el 4 y el 8 de septiembre las empresas del sector liquidaron la suma de u$s 307.414.430.
Asimismo, el monto liquidado desde comienzos de año hasta el 8 de septiembre ascendió a u$s 16.263.266.263, lo que representa una caída del 9% contra los u$s 17.866.461.947 registrados en el mismo período del 2016, una diferencia de u$s 1.603 millones.
Al margen de las dificultades que generan las inundaciones en la denominada ‘zona núcleo productiva‘, las liquidación anual también se ve afectada por la extensión del plazo de hasta diez años que dio el Gobierno a las empresas para vender los billetes.